Instituto Geográgico Nacional  - Centro Nacional de Información Geográfica
facebook   twitter   youtube

Parques Nacionales interactivos de España

  • Comunidad de Galicia

  • Asturias, Cantabria y Castilla-León

  • Comunidad de Aragón

  • Comunidad de Cataluña

  • Comunidad de Extremadura

  • Comunidad de Madrid y Castilla-León

  • Comunidad de Castilla – La Mancha

  • Comunidad de Castilla – La Mancha

  • Comunidad de Islas Baleares

  • Comunidad de Andalucía

  • Comunidad de Andalucía

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

Timanfaya (part. 3)

Aguilles d' AmitgesMalpaís cubierto de líquenes

Las manifestaciones del vulcanismo son muy diversas en Timanfaya, un Parque Nacional donde la geología es protagonista. Los mares de lava y los conos, cráteres y calderas dominan un paisaje mineral que también cuenta con muchas formaciones curiosas para el visitante.

Existe también un Timanfaya oculto a nuestros ojos, el Timanfaya subterráneo. Está formado por infinidad de tubos volcánicos, producto de la solidificación por enfriamiento de las superficies externas y el posterior vaciado de la lava fluida por su interior. Este espacio subterráneo y los valores que contiene solo se conocen parcialmente, pues continúan su estudio y exploración.

Existen documentos históricos que cuentan los procesos eruptivos que dieron lugar al actual territorio del Parque Nacional de Timanfaya. El más conocido es el manuscrito del cura Párroco de Yaiza, Don Andrés Lorenzo Curbelo, que relata los acontecimientos de las erupciones ocurridas entre los años 1730 y 1736, que modificaron por completo la anterior morfología de la isla.

"El 1º de Septiembre (de 1730) entre las nueve y diez de la noche la tierra se abrió de pronto cerca de Timanfaya a dos leguas de Yaiza. En la primera noche una enorme montaña se elevó del seno de la tierra y del ápice se escapaban llamas que continuaron ardiendo durante diez y nueve días. Pocos días después un nuevo abismo se formó y un torrente de lava se precipitó sobre Timanfaya, sobre Rodeo y sobre una parte de Mancha Blanca. La lava se extendió sobre los lugares hacia el Norte, al principio con tanta rapidez como el agua, pero bien pronto su velocidad se aminoró y no corría más que como la miel. Pero el 7 de septiembre una roca considerable se levantó del seno de la tierra con un ruido parecido al del trueno, y por su presión forzó la lava, que desde el principio se dirigía hacia el Norte a cambiar de camino. La masa de lava llegó y destruyó en un instante los lugares de Maretas y de Santa Catalina, situados en el Valle.

Parques Nacionales de España

Colaboran: