Instituto Geográgico Nacional  - Centro Nacional de Información Geográfica
facebook   twitter   youtube

Parques Nacionales interactivos de España

  • Comunidad de Galicia

  • Asturias, Cantabria y Castilla-León

  • Comunidad de Aragón

  • Comunidad de Cataluña

  • Comunidad de Extremadura

  • Comunidad de Madrid y Castilla-León

  • Comunidad de Castilla – La Mancha

  • Comunidad de Castilla – La Mancha

  • Comunidad de Islas Baleares

  • Comunidad de Andalucía

  • Comunidad de Andalucía

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

  • Comunidad de Canarias

OS2 Subida a la Caldera de Montaña Blanca

Ruta Nº: 2
Mapa de la zona:
Comentario:

Un edificio de los de libro. El cráter que todos hemos imaginado alguna vez con la forma esférica perfecta de su fondo.
Tras pasar las últimas casas de Mancha Blanca, doscientos metros des¬pués sale a la derecha una carretera estrecha (referencia stop). En este mismo desvío sin llegar a meternos en la carretera, sale de frente una pista de tierra entre muros que hemos de seguir por su firme principal hasta don¬de ésta termina, muy cerca ya del cráter de la Montaña Caldereta, en pri¬mer término, y el imponente perfil de La Caldera Blanca inmediatamente después. En el pequeño rellano (225 m altitud) donde termina la pista podemos dejar el coche (no hay sitio para más de 5-6 vehículos) y tomar el sendero que sale por la derecha de la explanada en dirección a los cráte¬res. Es un sendero cómodo que sin pérdida posible nos deposita a través de un mar de lava en la base del primero de los cráteres (25 minutos). Lla¬ma la atención la diferencia de color entre el blancuzco y parduzco del edi¬ficio volcánico y el negro del mar de lava. Rodeamos el cráter de la Calde¬reta (324 m) por la derecha y llegamos a la entrada al fondo del volcán (30 minutos). Lo que en otro punto de la isla parecería un cráter de tamaño res¬petable, Montaña Caldereta parece insignificante al lado de su vecina Mon¬taña Blanca. Tras asomarnos al interior del cráter de la Caldereta retroce¬demos para tomar el sendero principal y proseguimos la caminata para atravesar uno de los puntos más singulares; se trata de una cascada de lava entre ambos volcanes.
Asombrados por la fuerza de la naturaleza el camino nos lleva hasta un des¬vío (40 minutos; indicado con una pequeña acumulación de piedras) en el que es preciso desviarse a la izquierda por un sendero sobre lava negra que se dirige hacia la base de la Caldera de Montaña Blanca. Una primera sub¡_-dita de un par de minutos nos deposita junto a un conjunto de construccio¬nes en piedra (corrales), ya en la base, y la remontada suave hacia la izquier¬da durante cinco minutos. En este punto hay que estar muy atentos y tomar el sendero que asciende por la ladera trazando una diagonal hacia el mar (derecha) mirando directamente al borde de la caldera. Durante los siguien¬tes cinco minutos llama poderosamente la atención la solidez del terreno que lejos de estar formado por un aparente frágil lapilli blanco, en realidad se tra¬ta de sólida roca basáltica recubierta por entero de liqúenes que le propor¬cionan esta apariencia y coloración. Al llegar al borde del cráter (50 minutos de ruta) no podemos por menos que sucumbir ante sus dimensiones y sorprendernos por el dibujo en espiral que preside el fondo. Seguramente halle¬mos también en este enorme socavón algún grupo de cabras. Alzando la vis¬ta alcanzamos a ver en la ladera opuesta la silueta de un mojón emplazada en la parte más alta; en efecto un vértice geodésico de hierro y cemento señala el punto donde se alcanzan los 458 metros de la Caldera Blanca. Hacia allí encaminamos nuestros pasos sin vacilar tomando la senda que bordea el cráter por la izquierda durante los próximos 30 minutos. El camino va por el mismo borde ganando perspectivas a pasos agigantados y con unos metros finales algo más empinados. Si el día está soleado, como sue¬le ser habitual por otra parte, estos momentos pueden ser algo más fatigo¬sos. Al llegar al mojón (1 h 20'} todas las penas pasan a mejor vida inmer¬sos en un panorama que sobrecoge al más pintado. Una vista circular privilegiada sobre el Parque Nacional con la Montaña de Mazo (426 m) en primer término e inmediatamente detrás el islote de Hilario y el telón de fon¬do de las Montañas del Fuego 511 (m). Podemos jugar a identificar uno tras otro la hilera de volcanes que se abre ante nosotros. De izquierda a derecha: Pico Partido, Los Miraderos, Montaña de Mazo, Timanfaya, Montaña Rajada, Termesana, Montaña Encantada y Pedro Perico y los dominios de la lava hasta el mar. A nuestras espaldas el enorme boquete circular de la Caldera Blanca y perfectamente visibles montaña Tenézara (izquierda), Montaña Cal¬dereta (junto a Caldera de Montaña Blanca) y al fondo los riscos de Famara. Si el día está claro (generalmente después de una noche de lluvia), pode¬mos apreciar con claridad las islas del Archipiélago Chinijo.
Tras deleitarnos con esta privilegiada y aérea visión del Parque y de la isla emprendemos la vuelta por el mismo camino hasta retornar en apenas una hora (1 h 5') a la pequeña explanada donde hemos dejado el vehículo. Exis¬te la posibilidad de bordear el cráter por completo mediante un sendero para bajar por el mismo punto por el que accedimos al borde de la Calde¬ra de Montaña Blanca.

Ficha Técnica:

Perfil de la ruta:

 

 

 

horario: 1 h. 20 m.   severidad del medio natural: sin inform
desnivel de subida: 235 m.   orientación del itinerario: sin inform
desnivel de bajada:   dificultad en el desplazamiento: sin inform
distancia horizontal: 3 Km.   cantidad de esfuerzo necesario: sin inform
tipo de recorrido: Solo ida        

Parques Nacionales de España

Colaboran: